miércoles, diciembre 22, 2010

Dejar huella...

El siguiente texto no me pertenece, pero interpreta plenamente mi manera de sentir. Y como yo no podría escribir algo mejor, he pedido a su autora me dejé compartirlo en mi blog.


Dejar huella....


Mi padre me dijo hace un tiempo, que era importante dejar huella en las personas, dejar una impronta (por supuesto positiva) esa es la forma en la que no se muere. Ser de esas personas que marcan un antes y un después en la vida de los otros, que te cambian, y que por un tiempo iluminan tu vida, te dan paz, te enseñan algo o simplemente te hacen compañía.

A parte de mi padre, hay muy pocas personas que me han dejado huella, concretamente dos, una de ellas por las lecciones de vida que me dio, y por simplemente entregarme mucho sin pedir nada a cambio, me enseñó que la vida todo lo paga, y que tarde o temprano uno siempre recoge lo que siembra, es posible que esa persona ni sepa lo importante que fue para mi, básicamente porque nunca se lo dije, aunque creo que lo sabe, a veces los gestos, una sonrisa o un abrazo de despedida dicen mucho más que las palabras.

La otra persona, que me ha dejado huella me ha enseñado que muchas veces las diferencias que separan a las personas las hacemos nosotros mismos, y lo que es más importante ha hecho "nacer" cosas en mi que creí muertas o al menos pensé que ya no existían...

Ambas personas, han sabido mirar dentro de mi, me han dado la oportunidad y me han dejado ser yo, me han dado la libertad de pensar y de ser, pero sobre todo han respetado lo que soy.....

Es algo bonito dejar huella en los demás, mi viejo tenía razón, porque aunque pasen los años, aunque te separes de la gente, siempre te queda ese resquicio de cariño, pero sobre todo, siguen mucho tiempo vivos en ti...



Gracias Mientrashayaluz por permitirme publicarlo.
Su blog: http://mientrashayaluz.blogia.com/

2 comentarios:

  1. Eu me lembro do meu pai o ano inteiro, nessa época mais ainda...

    ResponderEliminar
  2. Los padres siempre dejan huellas en nuestras vidas y este texto también nos invita a dejar huellas nosotros mismos en los demás.

    Es un buen propósito de vida.

    Saludos Teca.

    ResponderEliminar