martes, septiembre 10, 2013

Dondequiera que vayas...

"Angel in the snow"
(A-Ha)

Ángel, 
ángel o algo así
Dondequiera que vayas
Hmmm, si…
Te seguiré

Dondequiera que vayas 
Y siempre estaré allí
Sacudiré las preocupaciones de tu cabello 

Hmmmm, si…
Estaré allí
Siempre.

Ángel, 
ángel o algo así
Dondequiera que vayas
Hmmm, si…
Te seguiré

Dondequiera que vayas 
mi ángel en la nieve,
eres mi ángel en la nieve.

Letra y Música: Paul Waaktaar
Álbum: "Memorial beach" (1993) 

 
Video subido por Warner Music (YouTube)


miércoles, agosto 14, 2013

Con un sencillo gesto al fin, podría decirte que...

Los regalos hechos con la sinceridad del corazón y con el alma, no pueden quitarse ni borrarse, permanecen por el tiempo indelebles en el sentimiento de quien los recibe y sabe apreciarlos, al igual que el cariño que se da abiertamente.

Para ti y por ti Niña Eriza, que siempre se hace bolita y me pincha. 


"Una nube blanca"
(Ana Belén)

Sencillamente nuestra vida se aleja
como una rueca se deshila, termina,
actores unas veces, espectadores siempre,
sencillamente y sin saber,
la vida quita y da papel.
Serenamente hay una ola que acaba,
quizá en dejarte que te venza, comienza.
La playa enamorada no gusta esperas largas
y abre los brazos hacia ti
porque se puede arrepentir.
Así, sin más, me dejo que me dejes.
Sin más, así, te dejo que me dejes.
Hice por ti un nido aquí en mi árbol
y una nube blanca colgada de una rama,
muy blanca, muy blanca,
muy blanca.
A veces cuando el sol declina, lo miras,
sabe y le pesa que si mengua, lo estimas.
Llegamos tarde a veces, sin conocer que a veces
con un sencillo gesto al fin,
podría decirte que...
Sin más, así, me dejo que me dejes.
Así, sin más, me dejo que me dejes.
Hice por ti un nido aquí en mi árbol
y una nube blanca colgada de una rama.
Muy blanca.

Letra y Música: Lluís Llach
Álbum: "26 grandes canciones y una nube blanca" (1989)




Video WAC 


martes, julio 30, 2013

Fugaz...


Me senté cerca, 
te miré de reojo y pensé 
que te había visto antes en otro lugar,
reconocí gestos que nunca realmente he visto
y un aroma que nunca he olido,
tampoco sé del tacto que ha de ser suave,
pero de pensarlos encontré 
recuerdos en mi de ti y supe 
que tenía un buen número de canciones 
para oír y cantarte sabiendo me las regalaste a mi,
un repertorio que engrosaste 
en los días efímeros que volviste a brillar.
Entonces me senté algo más cerca
y tomé tu mano para conocerte otra vez
teniendo siempre en mi mente
ese perfume que se impregnó en mi alma antes
cuando tú me miraste y te sentaste cerca de mi. 
Sin embargo no contaba,
que después de volver a encontrarnos
volverías a realizar tu acto otra vez
y volverías a desaparecer para mi.